Cuba mejora la productividad y el abastecimiento con inversión pública limitada y capital humano fuerte

Cuba: qué cambios aumentan productividad y abastecimiento sin perder cohesión social

Cuba se enfrenta al reto de aumentar su productividad y optimizar el suministro de bienes y servicios mientras preserva la cohesión social que distingue al país, sustentada en la salud y la educación públicas, las redes comunitarias y diversas formas de solidaridad. Las políticas más efectivas integran una apertura regulada de los mercados, la actualización de las instituciones, el impulso a la capacidad productiva local y una protección social focalizada. Este artículo expone propuestas específicas, experiencias verificables y criterios para evaluar los avances sin poner en riesgo la equidad ni la estabilidad social.

Contexto y retos principales

  • Dependencia de importaciones y divisas: la economía cubana se sostiene en adquisiciones externas de alimentos, combustibles y bienes intermedios, mientras que las remesas junto con el turismo representan fuentes esenciales de moneda dura.
  • Baja eficiencia en algunos sectores estatales: la gestión administrativa muestra rigidez, los precios se encuentran desalineados y los procesos logísticos provocan pérdidas y episodios de desabastecimiento.
  • Presión fiscal y recursos limitados: la inversión pública disponible para modernizar la infraestructura productiva resulta escasa.
  • Fuerte capital humano: la población cuenta con elevados niveles educativos y servicios sociales amplios que permiten redirigir capacidades hacia una mayor productividad.
  • Importancia del sector no estatal: los emprendimientos privados, las cooperativas y la agricultura urbana han demostrado potencial para reforzar la oferta generada por el sector estatal.

Principios para actuar sin romper cohesión social

  • Sustentabilidad social: garantizar que las transformaciones no dejen sin apoyo a las personas más vulnerables, mediante sistemas de protección y un acceso amplio y equitativo a la salud y la educación.
  • Progresividad y transparencia: aplicar herramientas fiscales y normativas que repartan los beneficios y frenen la acumulación excesiva de renta.
  • Experimentación controlada: realizar ensayos piloto previos a una implementación nacional con el fin de ajustar las políticas conforme a la evidencia local.
  • Participación ciudadana: establecer vías de consulta y procesos de rendición de cuentas que fortalezcan la legitimidad de los cambios.

Reformas productivas con impacto directo en abastecimiento

  • Agricultura: entrega y uso flexible de tierras. Impulsar y agilizar la asignación de tierras en usufructo y la formalización de contratos para pequeños y medianos productores, incorporando acompañamiento técnico y provisión de insumos. Por ejemplo, en varias localidades la producción creció cuando las parcelas en usufructo se otorgaron junto con créditos y acceso a mercados locales.
  • Mercados mayoristas y precios que señalen oferta y demanda. Crear mercados mayoristas accesibles para cooperativas y agricultores familiares, favoreciendo una mejor distribución de alimentos hacia zonas urbanas y disminuyendo la intermediación poco eficiente.
  • Logística y almacenamiento: destinar recursos a la construcción de silos, cámaras de refrigeración y corredores logísticos prioritarios con el fin de minimizar pérdidas poscosecha, sobre todo en tubérculos y hortalizas.
  • Fortalecimiento de cooperativas y microempresas: ampliar las vías de acceso a contratos estatales y al mercado turístico para paladares y hostales, estableciendo incentivos fiscales que promuevan la reinversión y la generación de empleo.
  • Compras públicas eficientes: actualizar los mecanismos de adquisiciones del Estado mediante procesos de licitación claros que incluyan a productores locales, dando preferencia a la calidad y a la estabilidad del suministro.

Instrumentos financieros y tecnológicos que multiplican impacto

  • Microcréditos y líneas de inversión dirigidas: opciones financieras asequibles orientadas a la agricultura, el procesamiento alimentario y los servicios turísticos, vinculadas al cumplimiento de objetivos de empleo y provisión de insumos.
  • Pagos digitales y plataformas de comercialización: impulso a aplicaciones y pasarelas de pago nacionales que disminuyan fricciones en las operaciones, faciliten la cobranza a productores y aporten mayor trazabilidad.
  • Inversión en energías renovables descentralizadas: instalación de paneles solares y microredes para mitigar los cortes eléctricos que impactan la producción y el almacenamiento, sobre todo en áreas rurales y centros de procesamiento.
  • Digitalización de cadenas de suministro: implementación de sistemas de inventario y herramientas de previsión de demanda en hospitales, escuelas y mercados mayoristas para reducir al mínimo las faltas de stock.

Apoyo social destinado a preservar la cohesión

  • Subsidios focalizados: mantener subsidios universales básicos pero dirigir recursos adicionales a hogares en situación de vulnerabilidad mediante registros únicos y ayudas en especie cuando sea necesario.
  • Salarios y transferencia monetaria condicional: ajustes salariales en el sector público y transferencias directas a quienes se reconviertan profesionalmente o pasen a actividades productivas priorizadas.
  • Capacitación y reconversión laboral: programas masivos de formación técnica vinculada a necesidades productivas locales: agroindustria, mantenimiento de infraestructuras, tecnologías de la información.
  • Mantenimiento de servicios básicos: garantizar atención sanitaria y educativa de calidad como anclaje de cohesión social durante procesos de cambio económico.

Casos y ejemplos concretos

  • Organopónicos y agricultura urbana: surgidos tras la crisis de los años noventa, los organopónicos urbanos en La Habana demostraron que producción local intensiva y de proximidad puede abastecer mercados y reducir dependencia de importaciones. La réplica en otras ciudades y su incorporación a cadenas públicas de abastecimiento aumentan resiliencia alimentaria.
  • Paladares y hostales: pequeñas empresas familiares que, al integrarse en circuitos turísticos y comprar insumos a productores locales, elevaron oferta y divisas en municipios con alto flujo de visitantes.
  • Biotecnología exportadora: el complejo biotecnológico agrupado en entidades nacionales ha generado ciencia aplicada con exportaciones y servicios, demostrando que inversión en conocimiento puede aportar divisas y empleo calificado.

Riesgos y medidas de mitigación

  • Riesgo de desigualdad: diseñar tributación progresiva sobre rentas altas y ganancias extraordinarias, así como subsidios focalizados para evitar brechas.
  • Fragmentación social por acceso desigual a la tecnología: impulsar acceso público a internet y programas de alfabetización digital para pequeñas empresas y cooperativas.
  • Captura por intereses privados: reforzar instituciones de control, auditoría y participación comunitaria para que mercados y contratos beneficien al bien común.
  • Impacto ambiental: acompañar la intensificación productiva con prácticas sostenibles, manejo de suelos y reducción de agroquímicos.

Métricas de desempeño y seguimiento

  • Tasas de abastecimiento: disminución en la recurrencia de escasez de insumos esenciales como alimentos y medicamentos dentro de mercados y centros sanitarios.
  • Productividad laboral: alza en el volumen producido por cada trabajador en áreas estratégicas como el agro, el turismo y la manufactura ligera.
  • Ingresos y distribución: avance sostenido de los ingresos promedio sin que se generen incrementos marcados en la desigualdad reflejada en métricas de pobreza y de reparto económico.
  • Divisas y balanza comercial: mayor captación de recursos provenientes de exportaciones y disminución de la dependencia de importaciones mediante procesos de sustitución productiva.
  • Participación ciudadana: mediciones de satisfacción y canales activos de reclamación y propuestas dentro del ámbito municipal.

Acción esencial: implementación de pilotos locales acompañados de una evaluación exhaustiva

Una vía práctica sería crear en cada provincia proyectos piloto que combinen la asignación temporal de tierras, el acceso a microcréditos, la formación de mercados mayoristas, la modernización digital de la logística y una protección social bien focalizada, mientras que evaluaciones cada tres meses y la revisión conjunta de las políticas con productores, municipios y especialistas permitirían un escalamiento responsable y sostenible.

Las transformaciones que elevan la productividad y el abastecimiento en Cuba exigen a la vez una apertura práctica a la iniciativa económica, un fortalecimiento institucional que garantice regulación y reparto equitativo, y acciones sociales que mantengan la universalidad de los servicios esenciales; mediante ensayos locales, inversión en infraestructura básica y políticas redistributivas claras, puede avanzarse hacia una economía más dinámica sin poner en riesgo la cohesión que sostiene la vida colectiva.

Por Luisa Morales